Hay proyectos que se pueden completar en el tiempo que una gran consultora tarda en entender cuántos managers necesita.
No es una provocación. Es la diferencia entre organizar un proyecto y hacerlo. Nosotros lo hacemos.
La línea del tiempo
De la primera llamada a un ciclo de entrega y pago que usted decide cuándo parar.
Llamada de descubrimiento
Nos cuenta el problema y decidimos juntos si tiene sentido seguir.
Prueba de concepto
Alcance y precio cerrados. Se paga la prueba de concepto y el equipo entra.
Prototipo funcionando
Algo que se abre y se usa. Software real, no una maqueta.
¿Seguimos?
Termina aquí, y se queda el prototipo que ya ha pagado.
Se firma el contrato de entrega y el proyecto entra en el ciclo.
El ciclo se repite cada semana. Usted decide cuándo parar: el proyecto termina cuando le sirve, no cuando se agota un presupuesto.
Un prototipo navegable en sus manos al final de la primera semana.
Un responsable de producto asignado a su proyecto, de principio a fin.
Entregas diarias mientras el proyecto está abierto. El avance se mira, no se informa.
Todo el estudio. No hay departamento intermedio que traducir.
Cómo se recorta el plazo
El plazo no se recorta trabajando más rápido. Se recorta eliminando todo lo que no produce software y automatizando lo que sí.
Spec Driven Design
La especificación es el proyecto. Antes de escribir código acordamos por escrito qué hace el sistema, qué no hace y cómo se sabrá que está terminado. Todo lo que viene después se mide contra ese documento.
IA de principio a fin
La usamos en la especificación, en la implementación, en las pruebas y en la revisión. No como asistente puntual, sino como parte del ciclo. Es la razón por la que un equipo de este tamaño entrega como uno grande.
Prototipo en siete días
La primera semana termina con algo que se puede abrir y usar. Discutir sobre una pantalla real cuesta una tarde; discutir sobre un documento cuesta un trimestre.
Un responsable de producto
Una persona del estudio responde por su proyecto de principio a fin. Usted habla con quien decide, no con quien toma nota para consultarlo.
Entregas diarias
Cada día hay algo nuevo en un entorno que usted puede abrir. Se entrega hasta completar, no hasta agotar las horas presupuestadas.
Ciclo automatizado
Integración, pruebas, despliegue y control de calidad corren solos. El equipo dedica el tiempo al problema, no a la ceremonia que lo rodea.
Dos productos propios
Los construimos con el mismo método que aplicamos a los proyectos de nuestros clientes. Son la prueba, no el folleto.
Track The Bid
Contabilidad para ingresos por opciones
Su bróker registra el efectivo; no sabe qué rindió la estrategia. Prima, recompras, roles, asignaciones y comisiones reconciliados en un único libro, semana a semana.
Ver proyecto →Y Se Marchó
El temario del PER, para entenderlo
El temario del Patrón de Embarcaciones de Recreo se aprende de memoria y se olvida al salir del examen. Aquí cada concepto trae algo que se puede tocar.
Ver proyecto →Con quién trabajamos bien
Pymes en digitalización
Sabe que hay que dar el paso y necesita que alguien se siente a decidir cuál es, con criterio técnico y sin venderle una plataforma de por vida.
Startups con producto
Tiene tracción y una lista de cosas que no llegan. Entramos, entregamos y nos vamos sin dejarle deuda técnica de la que ocuparse después.
Estudios y agencias
Necesita ingeniería seria detrás de su diseño, un solo interlocutor y plazos que pueda prometerle a su cliente sin cruzar los dedos.
El estudio
Studio 41 Software Design S.L.
Barcelona, España
Diseñamos sistemas y software. Trabajamos directamente con los equipos de negocio y de tecnología: entendemos la situación, hacemos visible el riesgo y definimos cuál debe ser el siguiente paso de verdad.
También hacemos lo contrario. Si una digitalización anterior salió mal, ayudamos a entender qué está roto y qué se puede salvar. Y si tiene una propuesta sobre la mesa, la cuestionamos con usted y ponemos a la vista lo que puede fallar antes de que sea caro.
Track The Bid y Y Se Marchó son lo que ocurre cuando aplicamos estos principios a nuestros propios productos.
Treinta minutos con un ingeniero.
Cuéntenos el proyecto, la propuesta que quiere contrastar o lo que salió mal. Si no somos los adecuados, se lo diremos en esa misma llamada.